LECCIÓN 1 - Cómo vencer a la hoja en blanco:

Lecciones de escritura y guión.
Lecciones de escritura y guión.
El asunto suele ser tal que así:
  • ¿Café?: Listo.
  • ¿Paquete de cigarrillos?: Listo.
  • ¿Canción instrumental relajante?: Lista.
  • ¿Hoja en blanco?: Lista.
  • ¿Qué coño escribo?: …(se jodió la canoa).

El miedo a la hoja en blanco.
Hay a escritores a los que les da auténtico pánico ponerse delante de un folio en blanco y que las ideas no acaben de fluir o simplemente sean una mierda. A mí me ha pasado hasta al coger la guitarra y disponerme a tocar. Casos como:
  • “Ayer DPM pero hoy sueno a culo, ¿no?”
O la muy típica:
  • “Ayer se me ocurrió una canción brutal y hoy no enlazo ni dos riffs decentes”
Podríamos llamarlo miedo o bloqueo a la hora de crear. Por mucha técnica que tengas puedes quedarte toda la tarde tirándote de los pelos ante la hoja y dará igual cuantos cafés bebas o pitis te fumes; por mucho que te quedes mirándola las ideas no van a surgir por arte de magia y, si lo hacen, seguramente hayas escrito una bazofia frustrante. Repito, a mí me ha pasado hasta que encontré el método para solucionar este problema que os presento a continuación.

Help - Miedo a la hoja en blanco.
El miedo a la hoja en blanco

LA ORGANIZACIÓN RACIONAL DEL PROCESO DE ESCRITURA:

Realmente vale más la pena que aproveches el tiempo que habrías estado delante de la hoja sin escribir nada en salir a dar un paseo, a tomar un café, a reflexionar en la terraza, o lo que sea que te motive e inspire. Da igual si lo haces solo o acompañado, en sitios ruidosos o tranquilos; tú sabrás lo que te funciona (la experiencia hace al maestro).

Mi mejor consejo es que le des vueltas a aquello sobre lo que quieres/tienes que escribir antes de enfrentarte al mal trago de no saber ni por dónde empezar. Hay quien parte de un tema y busca la historia para contarlo;  y quien parte de una buena historia y descubre el tema mientras la desarrolla. Yo prefiero la primera opción porque considero que el tema lo es todo, ya que es lo que nutre las raíces de la historia (asunto que trataré en entradas venideras).

Hablo de documentación y trabajo de campo.
La documentación lo es todo. Todavía no he oído a un solo escritor obviar la importancia y los beneficios de esta. Es realmente increíble lo mucho que aporta a los proyectos. Sólo hay que saber buscar con ojo selectivo. Visita un archivo histórico, busca en internet, haz llamadas, habla con el panadero, trata de pasar un día con los bomberos o, simplemente, observa a la gente y al mundo que te rodea. Regla básica del guionista.

En cualquier caso, dale vueltas. Coméntalo con amigos, con compañeros de trabajo, con la familia y reflexiona sobre ello en base a otros aspectos de la vida cotidiana. En resumen: haz tuyo el tema llevándolo a un campo que domines o te toque de cerca.

Durante este proceso yo suelo tomar notas de todo, lo que se me ocurre y descubro, en mi libreta; y voy digiriendo toda esa mierda hasta que acaba teniendo sentido para mí. Entonces, y sólo entonces, me siento delante de la hoja en blanco y vomito con ganas lo que tengo que contar al respecto, fruto de este proceso personal de maduración de las ideas en el que las hago mías.

Por tanto, os propongo matar al monstruo de la hoja en blanco con este proceso lógico de escritura:
  • Decidir el tema y la historia a tratar.
  • Documentarse y tomar notas.
  • Organizar la información recaudada, para configurar la historia al servicio del tema y tus experiencias o sensaciones en torno a él.
  • Escribir.
No se puede empezar la casa por el tejado del mismo modo que no se puede escribir un texto original sin una cabeza detrás que le haya dado vueltas. Opino que sentarse directamente delante del papel a ver que sale es matar parte del proceso creativo privándolo de la esencia que lo hace atractivo.

La profesionalidad y el buen hacer a la hora de confeccionar dichos textos ya es cosa de técnica y experiencia, (sobre lo que hablaré en futuras publicaciones de esta sección) pero sentarse a escribir teniendo claro lo que vas a escribir, de qué manera y para conseguir según qué efecto; es un muy buen punto de partida que evitará posibles bloqueos o falta de sustancia en los textos resultantes.

Cierto es, y si no lo dijese no dormiría tranquilo, que cada maestrillo tiene su cómic y hay quienes tienen otros métodos o trucos, pero yo os doy el consejo que a mí me funciona: Derrotar al monstruo de la hoja en blanco con la premeditación artística.

Un abrazo, gracias por leer y ánimo con la escritura ;)


José Luis Modroño

4 Comments

  1. Creo que ahora entiendo el proceso de creación del guión de The Walking Dead:
    1.- Decidir el tema y la historia a tratar: zombies zombies y mas zombies
    2.- Documentarse y tomar notas.: leer los comics
    3.- salir de farra y olvidar todo lo que ha hecho en el punto 2
    4.- Escribir con lo poco que recuerda de los comics, mezclando personajes y escogiendo a otros porque a algunos ya los ha matado antes de lo que debería (o a algunos demasiado tarde)

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    1. Esa delgada línea entre trabajo de campo y farra ;)

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